Check this out!

Mostrando entradas con la etiqueta poema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poema. Mostrar todas las entradas




Desarráigame, que erguido no quiero seguir si pierdo fragancia.
¿Que será de mí sin el capitán de mi alma? 
En la soledad fúnebre y sombría, todo eclipse de sol aturdiría mis pasos. 
Nada se compara a un anochecer sin camino, sin recato, sin orientación.
¿Dónde encuentro el camino a casa sino Contigo?
Pesada se ha vuelto mi carpa en esta tierra extranjera.
Arráigame de vuelta, que echado ya no quiero estar sin tu fragancia.



Poema de aspiración



Abraza, oh Jehová, mi corazón,
envuelve mi alma en tu caparazón.
Riega abundancia de vida,
en toda tierra fértil consumida.
Vuelve, oh Jehová, tu rostro
al perfume de tu ciervo.
Escudriña la oscuridad de mis sombras,
y alumbra cada una de ellas.
Toca, oh Jehová, mi alma
que busca tu gloria en cada alba.
Sensibiliza mi espíritu con fervor,
para ver tu gloria en todo su esplendor.


10 segundos

Un laberinto. Con salidas, salidas en todos los rincones.
Para donde se puede ir? Con ojos vendados de pura terquedad. 
Nadie dijo que iba a ser fácil volver a colorear una pradera en invierno,
volver a poner color a todas esas flores y mariquitas color carmesí.
A quien le vamos a tirar la culpa ahora?
Nadie puede decir que no se vio venir ese letrero rojo en cada aguja del reloj,
mientras perdías el valor del tiempo soñando.
Cuidado!
Cuidado vuelves a perder los próximos 10 segundos de ese rayo de luz, 
que hace ese brillo especial en su mirada.
Cuidado olvidas mirarla mientras pestañea. Mientras voltea. Mientras sonríe.
Donde voy a esconder todas estas mariquitas ahora?




Ella


Ella era el tipo de mujer que no necesitaba una excusa para reír,
de esas que ves una vez y tu mente parece que cesó de grabar.
Como cuando eras pequeño y caías dormido donde fuera y no te acordabas 
en que preciso momento te quedaste dormido.
De esa manera es su manera de entrar en tu mente, en tu vida, en tu alma.
Y no sabes si luchar contra ello o dejarte llevar.
Si me preguntan, podría decir que es como una droga,
que va conquistando cada uno de tus sentidos hasta hacerte dependiente.
Hasta llegar a no extrañarla, sino necesitarla. 
A no solo pensarla sino también soñarla.
A no saber si ves la realidad o lo que tu mente quiere ver.
Ella es ese tipo de mujer que sabes que tiene el poder de quebrarte si así lo quisiera,
y aún así no tienes miedo.
De esas que cada arruga, cada peca, cada cicatriz te recuerda que es real,
porque no lo parece. 
Ella es el tipo de mujer que es tan increíblemente hermosa, 
que aún no existe palabra para describirla, solo se puede admirar. 
Admirar, admirar y admirar.
Oh, juro que podría admirarla el resto de mi vida y aún no bastaría.